Por qué promover bebidas saludables
A escala planetaria, México es el segundo país con mayor consumo de refrescos por persona. Tan sólo Coca Cola realiza en nuestro país el 11% de sus ventas mundiales, para lo cual cuenta con una red que supera a cualquier otra empresa o institución pública: 700 mil puntos de venta, desde pequeños comercios y tiendas de abarrotes hasta supermercados. Los refrescos se han convertido en la principal fuente de consumo de azúcares entre la población mexicana y, por lo tanto, son los principales responsables del incremento del sobrepeso y la obesidad.
De 1988 a 2002, en sólo 14 años, el consumo de refrescos creció en 60% entre las familias de bajos ingresos y las familias indígenas comenzaron a gastar el doble en estos productos (20 pesos a la semana) de lo que gastaban en leche. Para 2006, la mitad de las bebidas ingeridas durante las comidas en México eran refrescos y solamente el 11% lo ocuparon las tradicionales aguas de fruta fresca (así lo indica un documento interno de la empresa Coca Cola).
La falta de acceso al agua potable ha estimulado el consumo de refrescos y bebidas embotelladas. Esto se agudizó con la desaparición de los bebederos de agua potable en escuelas, parques y espacios públicos.
Por ello, difundir esta información y promover el consumo de las bebidas saludables ayudará a retomar los buenos hábitos alimenticios.