El consumo irreflexivo no toma en cuenta los aspectos nocivos del actual sistema productivo: explotación de los trabajadores, una peligrosa especulación en la comercialización de los bienes, la destrucción de relaciones locales, la degradación de ecosistemas y la contaminación de suelos, cuerpos de agua y aire. Estos efectos han alcanzado proporciones alarmantes hasta dar forma a la mayor amenaza que enfrenta la humanidad: el cambio climático.
Consumir por consumir agrava estos problemas y tiene impactos sobre los individuos, las sociedades y el planeta:
> Sobrepeso y obesidad
> Alteraciones de conducta
> Generación de desechos
> Cambio climático
> Alternativas